Si nos remontamos a la historia en la época de los asirios
y de los egipcios se encuentra que los viejos eran vistos con cierta antipatía,
aun siendo sacerdotes poderosos no existía la veneración y el respeto que hemos
mencionado.
Israel es la primera cultura que desde los tiempos de la Biblia menciona la
veneración a la vejez, se sublima en amor de padre; Yavéh bendice la vejez en
el primer mandamiento: “Honraras a tu padre y madre”; es la consagración del
cuidado y el respeto para los viejos. Ellos también instituyen el Sanedrín o
Gerusia que es el tribunal supremo y que estaba formado por los mas ancianos.
Posteriormente estos conceptos los difunde el cristianismo
por todo el mundo civilizado de aquella época y hasta nuestros días. El “Padre
Nuestro” en el lenguaje terrenal es respeto a la vejez.
LOS GRIEGOS: También exaltaban a la vejez y entre las
herencias culturales queda la gerontocracia. Los romanos consagran el poder del
Senado, palabra que viene de Senecto: Viejo. Cicerón en su tratado “de
senectute” resalta los valores de la vejez.
EN EL RENACIMIENTO: Al parecer se empieza a deteriorar la
imagen de veneración y respeto difundida por las doctrinas israelíes y el
cristianismo. Aparecen imágenes de viejos lujuriosos, avaros y se considera al
anciano como símbolo de riqueza; en aquel tiempo aun los ancianos eran pocos y
su poder seguía siendo muy importante. Paralelamente aparecen los ancianos
indigentes y los grupos de viejos como uno de los grupos mas necesitados de
apoyo social. En 1600 en Inglaterra se proclama la “Ley de los Pobres” y se
responsabiliza al Estado de los viejos desamparados; en 1700 en Francia se
crean organizaciones de beneficencia y caridad para ellos.
INDUSTRIALISMO: Con él la vejez pierde su poder. Con la
aparición de las industrias, el comercio en gran escala, que hace del hombre un
ser que vale por lo que produce y por lo que tiene y no por lo que es. Empiezan
a surgir los viejos como grupos marginados que necesitan de apoyo pero que aún
conservan su status y su función dentro del seno familiar donde siguen siendo
el núcleo, pero que se va perdiendo conforme a los países se van desarrollando
y vienen cambios como la urbanización, la educación, la modernización y los
mayores progresos sociales; paradójicamente el desarrollo de un país que debía
de implicar mejorías y beneficios para todos los miembros de la sociedad, de
los únicos que no reciben esos beneficios en forma justa y equitativa han sido
los ancianos en todo el mundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario