miércoles, 12 de abril de 2017

Violencia y maltrato

Cuidar de las personas adultas mayores, sobre todo las semidependientes o dependientes es una tarea difícil, que exige mucha dedicación y paciencia. Es posible que por la intolerancia ocurran abusos y negligencia en el cuidado de los adultos mayores.

Cualquier persona puede ser maltratada, pero las que son física o psicológicamente dependientes son más vulnerables. El maltrato se da sin distinción de sexo, edad, raza, religión o clase social. Por lo general, los maltratos son proporcionados por familiares o por las personas que los “cuidan”.

Hay diferentes tipos de maltrato:

Abuso físico: Es todo acto de agresión intencional en el que se utilice alguna parte del cuerpo, algún objeto, arma o sustancia para sujetar, inmovilizar, causar daño a la integridad física del otro, encaminado hacia su sometimiento o control.

Maltrato emocional: Son las conductas que consisten en actos u omisiones repetitivos, cuyas formas de expresión puedan ser: prohibiciones, imposiciones, condicionamientos, amenazas, intimidaciones, actitudes devaluatorias, de abandono y que provoquen en quien las recibe, un deterioro a su salud emocional.

Maltrato sexual: Consiste en inducir a la realización de prácticas sexuales no deseadas o que generen dolor y a la imposición del coito o acto sexual.

¿Dónde suceden los maltratos?

* En la casa del adulto mayor, en la casa de la persona que lo cuida, en la comunidad, en las instituciones de cuidados prolongados, en los hospitales.

¿Quién provoca el maltrato?

* Un familiar, un amigo, un vecino, un cuidador, el personal que lo atiende.

¿Por qué sucede el maltrato?

* Existen muchas razones que intentan justificar la existencia del maltrato, pero una característica de las personas que maltratan a personas adultas mayores es la incomprensión sobre las necesidades de este grupo de la población. Por lo general la persona que maltrata tiene antecedentes de violencia en su propia vida.
* Otra situación tiene que ver cuando el adulto mayor maltratado adquiere una percepción de sí mismo como incapaz y/o dependiente, situación que aumenta su sentimiento de vulnerabilidad y desamparo; sentimientos que provocan mayor estrés en el cuidador, por lo que la posibilidad de maltrato aumenta. Las formas de maltrato pueden variar desde un regaño impensado hasta una agresión premeditada y sistemática.

Algunas causas de maltrato:

* Una relación familiar desgastada por el tiempo.
* Problemas económicos.
* Incapacidad del cuidador para ofrecer un cuidado adecuado.
* Problemas de salud física o mental de la víctima o del agente provocador.
* Cansancio excesivo debido a la tarea de cuidar.
* Agobio por el exceso de tareas que atender.
* Falta de conocimientos sobre las necesidades específicas de las personas adultas mayores.

¿Qué se puede hacer si usted tiene bajo su cuidado a una persona adulta mayor con algún grado de dependencia?

* Recordar que es una persona que puede caer en el maltrato.
* Procure dividir la tarea del cuidado de los adultos mayores entre los miembros de la familia y/o la comunidad.
* Acuda a grupos de autoayuda. Si no hay uno cerca de usted, pregunte en las Unidades de Violencia Familiar de su delegación cómo formar uno.
* Dedique alguna parte del día a usted mismo/a.
* Complemente las obligaciones con actividades divertidas y estimulantes, busque ocupaciones atractivas, aprenda a recrearse, realice ejercicio, sea creativo/a.
* El cambio de actividades devuelve al cuidador los aspectos positivos de los cuidados, disminuye el estrés y posibilita una relación adecuada entre el cuidador y el adulto mayor.
* Procure reflexionar diariamente.

Se recomienda a la persona que sufre maltrato o a la que es testigo de algún tipo de maltrato que:

* Asuma que el maltrato NO es algo natural, personal y privado. ¡Se debe evitar y denunciar!
* Denuncie el hecho y pida ayuda a las redes de apoyo en su comunidad y a las Unidades de Violencia Familiar que hay en cada Delegación (para su adecuada ubicación llamar al 56-58-11-11).

Indicadores que pueden señalar la existencia de violencia o maltrato en una persona adulta mayor: olvidos o falta de concentración, depresión y ansiedad, desorientación, cambios de humor, irritabilidad, reducción de la actividad motora, insomnio, aislamiento, consumo de excesivo de tabaco, alcohol y café, marcas como moretones, rasguños, fracturas.

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Una Alternativa Laboral-
Informes:
institutovejezyenvejecimiento@gmail.com

Ernesto Padilla Nieto 044 555217 9291
jepadilla56@gmail.com



Elizeth Altamirano López 04455 2728 2630 psicorock@hotmail.com


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