La geriatría
es la especialidad médica, relativamente nueva, dedicada al cuidado de la salud
de las personas adultas mayores, porque la vejez requiere de un cuidado especial
ya que el cuerpo envejecido es diferente aun estando en buenas condiciones. Éste
se comporta diferente ante la enfermedad porque sus reservas se gastan, es más frágil
y susceptible de desequilibrios, por lo que se requieren habilidades especiales
para reconocer bien y a tiempo un mal que lo aqueje.
La medicina geriátrica
realmente comienza a utilizarse en Inglaterra por la Dra. Marjorie Warren en 1935, en un asilo para ancianos pobres y en muy mal
estado de salud. Ella se dio a la tarea de aplicar un enérgico abordaje diagnóstico,
rehabilitatorio y curativo, logrando con ello que mejoraran los asilados, al grado
de que muchos pudieron regresar a su casa. Con ello se demostró la importancia de
una evaluación y rehabilitación global del enfermo de edad avanzada.
Para la geriatría
es importante tener esta visión global o bio-psico-social de la salud. Las interacciones
entre lo físico, lo mental y lo social son mucho más perceptibles, e intervienen
unas con otras con mayor impacto por la fragilidad en el equilibrio orgánico de
las personas adultas mayores. No se gana mucho luchando contra los males físicos
y psicológicos, si no hay un apoyo social que justifique la batalla y posteriormente
mantenga los resultados obtenidos. De poco sirve curar un órgano y descuidar el
ánimo. La geriatría enfoca su actividad en la calidad de vida, procura siempre la
independencia y la participación social de la persona adulta mayor.
A su vez, la
gerontología estudia el proceso de envejecimiento en toda su universalidad como
es lo biológico, psicológico y lo socioeconómico. Esta ciencia estudia los retos
que plantea la vejez, porque contempla los aspectos positivos (la acumulación de
conocimientos, experiencias y profundidad intelectual) y los negativos (debilitamiento
físico, sensación de inutilidad) tratando de prolongar los primeros y suavizar
los últimos.
Ambas disciplinas
son complementarias e inseparables y tienen como objetivo común el bienestar de
la persona adulta mayor.
Cuando el paciente
está bien informado, puede decidir, junto con su médico, los logros que se van a
alcanzar a partir de su tratamiento; con esto se busca que la persona adulta
mayor encuentre las satisfacciones de vida que requiere.
Lo que NO se
debe hacer:
- Dejar que el personal de salud lo trate de manera inadecuada o mal.
- Aceptar recomendaciones y medicinas de personas no especialistas en salud.
- Excluir a la familia de nuestros problemas de salud “para no dar molestias”.
Todo esto y más USTED lo aprenderá
en:
“Curso para
Cuidadores de Adultos Mayores”
–Una Alternativa
Laboral-
Informes:
Ernesto Padilla
Nieto 044 555217 9291
jepadilla56@gmail.com
Elizeth Altamirano
López 04455 2728 2630 psicorock@hotmail.com

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